En la antesala del Foro Económico Mundial de Davos, un informe advierte sobre un cambio sustancial en las preocupaciones del empresariado argentino y plantea nuevos desafíos para el gobierno de Javier Milei, que la próxima semana participará del encuentro internacional con la intención de volver a ocupar un rol central en el debate global.
El documento, conocido como Informe Global sobre Riesgos y elaborado por el Foro Económico Mundial, recoge las respuestas de más de 11.000 líderes de negocios de todo el mundo y, en el caso argentino, muestra un corrimiento de las alarmas tradicionales hacia problemáticas sociales y estructurales.
Encabezan el listado riesgos como la confrontación geoeconómica, la desinformación, la polarización social, los conflictos armados internos y los eventos climáticos extremos.
En 2023 la urgencia era evitar el colapso, pero ahora se vuelve necesario pensar cómo generar empleo, mejorar ingresos y avanzar hacia una distribución más favorable", sostiene el informe.
Si bien algunos indicadores mostraron una recuperación frente a 2024, el nivel de desocupación sigue siendo más alto que el registrado en 2023, lo que mantiene la preocupación en el sector privado por la capacidad de la economía para generar empleo sostenido.
En ese contexto enmarca el viaje del presidente Milei a Davos, donde llegará acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo.
En ediciones anteriores, sus discursos generaron fuerte repercusión internacional por sus críticas al socialismo, a Europa y a determinadas agendas culturales, lo que lo ubicó como una de las figuras más disruptivas del encuentro.
A nivel global, el informe del Foro Económico Mundial señala que las principales preocupaciones de los ejecutivos internacionales difieren en parte de las argentinas.
Según el relevamiento, una vez atenuado el impacto inicial del programa de estabilización, las inquietudes de los ejecutivos locales ya no giran prioritariamente en torno a la inflación o la deuda, sino a cuestiones vinculadas con el empleo, los ingresos, los bienes públicos y la desigualdad.
De acuerdo con el informe, el principal riesgo identificado por los empresarios que operan en la Argentina es la insuficiente prestación de servicios públicos y de protección social.
El riesgo de recesión o estancamiento de la actividad vuelve a ocupar un lugar destacado en el podio, mientras que la desigualdad reaparece entre las principales inquietudes, asociada a la distribución del ingreso y a la cohesión social.
El quinto riesgo señalado por los ejecutivos es la polarización social, un fenómeno que, según el informe, no figuraba entre las mayores preocupaciones en años anteriores.